lunes, 25 de abril de 2011

LA DIOSA FORTUNA

Se cuenta que Zeus, el soberano de los dioses, tenía hijos cada día. A veces llegaba  a tal extremo que tenía hijos hasta con animales. De ahí que existieran los llamados "monstruos", como el Minotauro, los centauros, los faunos y otra serie de criaturas semihumanas. Su esposa Hera se enfadaba mucho y los enviaba a la tierra. Por eso Zeus estaba constantemente contemplándolos desde arriba.
Pero un día vio a una joven muy bella en la Tierra y la secuestró para tener una hija con ella, a la que llamó Fortuna. Fortuna era tan importante para él que pidió a los demás dioses que le enseñasen a su hija todo lo que sabían.
Así Fortuna era sabia, bella, ágil, rápida, y era el orgullo de su padre, que cada día estaba más feliz.
Mas su mujer, Hera, estaba enfadada y la envió también a la tierra como a todos los demás. Como era un poco compasiva dejó un rato para despedirse ya que habían pasado tanto tiempo juntos.
Zeus aprovechó la ocasión para darle una bolsa de dinero inagotable (ya que era algo muy apreciado abajo) y Fortuna bajó al mundo de los humanos.
Nada más llegar se escondió porque al ser tan lista sabía que alquien querría robarla, pero un pescador la encontró y se la llevó a su casa. Ella quería marcharse y le dió al pescador montones de riquezas para escapar. Lo logró y salió corriendo.
Fortuna sabía correr tan deprisa que nadie logró cogerla.
Desde entonces Fortuna sigue corriendo, escapando de los humanos. Solo se detiene una fracción de segundo para tomar aire. Si en ese preciso instante alguien la coge de los cabellos, le colmará de todos lo bienes que le pidan; pero tarde o temprano escapa para dar la oportunidad a otro humano "afortunado".

Élanor Paniagua